A través del contraste de noticias periodísticas procedentes de revistas, periódicos en formato de papel y digital, telenoticias de diversas cadenas y entrevistas digitales (ej: Youtube) hemos obtenido información valiosa sobre las causas fundamentales que empujan a los profesores a lanzarse a la calle y a los gobiernos a emprender dichos recortes en educación. A continuación vamos a realizar un análisis sobre los motivos en los que se apoyan ambas partes:
Horas de Trabajo: los gobiernos de diferentes Comunidades Autónomas, como Madrid o Castilla La Mancha han decidido incrementar las horas de trabajo de los docentes. Los profesores explican que, como cualquier otro trabajador público, tienen un horario laboral de 37,5 horas semanales. Según una orden ministerial de 1994 los profesores de primaria tienen un máximo de 25 lectivas y los de secundaria entre 18 y 21 en función de las necesidades. Lo habitual era que se quedasen en la parte baja de esta franja. Pero ahora, en Madrid pasan de 18 a 20 horas lectivas en secundaria (y supresión de dos horas de tutoría), igual que en Castilla-La Mancha, donde en infantil y primaria pasan de 23 a 25.
Recortes del salario: Los recortes en los salarios de los empleados públicos han hecho que el profesorado de centros públicos y concertados haya sufrido un recorte en sus ingresos de un 5% como mínimo, lo que supone más de 100 euros netos al mes. Además, las pagas extraordinarias han sufrido un reajuste aún mayor, que puede llegar a 500 o 600 euros. Todo esto puede llegar a unos 2.000 euros al año.
Recorte en el número de docentes: El recorte en el número de profesores afecta fundamentalmente al profesorado interino. Además de la pérdida de empleos, el alumnado será quien más sufra esta acción, ya que habrá menos desdobles y menos materias optativas. Así, el alumnado con más dificultades tendrá más dificultades para aprender, será quien más sufra. Uno de los puntos que aún no se ha aclarado es si habrá reducciones en el número de sustituciones, lo que podría redundar en la pérdida de clases cuando un profesor esté enfermo o tenga una baja laboral.
Posibles consecuencias en educación: A causa del aumento de horas, del “pluriempleo” que llevarán a cabo muchos profesores (puesto que se van a suprimir gran cantidad de plazas, algunos profesores tendrán que impartir alguna asignatura en la que no están especializados y por tanto el nivel del alumnado disminuirá proporcionalmente al conocimiento del profesor sobre la nueva materia), la pérdida de autoridad en las aulas, la excesiva burocratización de las sanciones académicas y sobre todo la falta de apoyo al colectivo docente serán un coctel con el que los profesores, probablemente algún día toquen fondo, perdiendo calidad en sus lecciones e incluso la ilusión que nos caracteriza.
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